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¿Es el agnosticismo una postura pasiva?

El agnosticismo es una postura filosófica que se refiere a la imposibilidad de conocer ciertos aspectos de la realidad con certeza absoluta. En este sentido, el agnosticismo se presenta como una postura pasiva respecto a la verdad, ya que no se aferra a ninguna creencia en particular. Sin embargo, esta caracterización del agnosticismo como una postura pasiva es una simplificación de su complejidad. En primer lugar, es importante entender que el agnosticismo no es una postura nihilista ni relativista. No implica que no existan verdades o que todo sea subjetivo. Por el contrario, el agnosticismo reconoce la existencia de verdades y hechos objetivos, pero cuestiona la capacidad humana de llegar a ellos de manera absoluta y definitiva. El agnosticismo no se basa en la ausencia de creencias, sino en el reconocimiento de la limitación humana para alcanzar la certeza en ciertos ámbitos. En este sentido, el agnosticismo es una postura activa en cuanto a la exploración y análisis de la realidad. Los agnósticos no se limitan a la aceptación pasiva de lo que se les presenta como verdad, sino que cuestionan y analizan continuamente la información que reciben. La actitud agnóstica implica una búsqueda constante de respuestas y una apertura a la diversidad de opiniones y perspectivas. Además, el agnosticismo no es una posición neutral o indiferente. Los agnósticos pueden tener creencias y valores personales, pero entienden que estas creencias no tienen necesariamente una base objetiva y no pueden ser impuestas como verdades universales. Por lo tanto, los agnósticos respetan la diversidad de creencias y opiniones, y promueven la tolerancia y el diálogo constructivo. Por otro lado, el agnosticismo no es una postura sin implicaciones éticas o políticas. Los agnósticos pueden tener opiniones y acciones sobre cuestiones sociales y políticas, pero entienden que estas decisiones son contingentes y no derivan necesariamente de una verdad objetiva o divina. En este sentido, los agnósticos pueden tener posturas comprometidas con la justicia y la igualdad, sin aferrarse a una creencia absoluta que justifique su posición. En términos más generales, el agnosticismo puede ser visto como una postura de humildad intelectual y epistemológica. Los agnósticos reconocen que el conocimiento humano es limitado y siempre está sujeto a revisión y mejora. En contraposición, las posturas dogmáticas y fundamentalistas se presentan como verdades absolutas, inmutables e indisputables. En este sentido, el agnosticismo puede ser visto como una postura crítica y desafiante frente a las ideas hegemónicas y las verdades establecidas. En conclusión, el agnosticismo no es una postura pasiva sino activa, crítica y humilde respecto a la verdad y el conocimiento humano. Esta postura promueve la tolerancia, el diálogo y la búsqueda constante de respuestas, sin aferrarse a verdades absolutas o dogmáticas. Como tal, el agnosticismo puede ser una herramienta valiosa para promover la diversidad, la justicia y la pluralidad en una sociedad cada vez más compleja y globalizada.
  • Referencias:
    • Baggini, J. (2010). ¿Qué es el agnosticismo?. Barcelona: Paidós.
    • James, W. (1896). La voluntad de creer. Nueva York: Longmans, Green, and Co.
    • Nietzsche, F. (1882). La gaya ciencia. Leipzig: E. W. Fritzsch.